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Leyenda del Condor y la Cholita

Hace mucho tiempo como usualmente comiensan los relatos, al igual que nuestra historia relata del amor que sentia un enorme condor, que habitaba un cerro, sercano a un poblado en el que vivia una hermosa cholita, que era la unica hija de una familia prospera, la misma se dirigia todas las mañanas a pastear a sus ovejas es estos tiempos los condores eran temidos por que solian llevarse ovejas, personas.

El condor pasaba siempre a medio dia se quedaba flotando en el cielo viendo a la cholita esa dia decidio que la cholita seria para el. Al retornar a su casa al ponerse el sol la cholita se encontro a un joven muy sinpatico que no vivia en el pueblo el cual tenia un poncho obscuro y una linda chalina blanca le dijo que queria acompañarle la cholita en cantada con el joven acepto todas las tardes se encontraba con el y su amor fue creciendo, los padres de la cholita al ver que siempre llegaba tarde le preguntaron la causa la cholita les conto del joven pero no pudo decirles su nombre o algo sobre sus padres o origen ese dia ella le cuestiono por esto el le dijo que no se preocupara que esa misma tarde hablaeia con sus papasm, la cholita contenta asepto, lo que el joven decia.

Al llegar ala casa los padres interrogaron al joven el cual no responder causo la ira de ellos, no podran alejarla de mi por que lleva a mis hijos la madre furiosa le tiro en sima una olla con agua hervida. Con gritos y un viento fuerte el joven desaparecio en la noche, con el temor los padres al rapto la cholita siempre salia acompañada.

Al llegar el medio dia al almorar se sintio en frio helado y una sombra grande en la pampa un condor enorme y guitando el nombre de la cholita, Felisa, Felisa, donde estas al verla el condor tomo a la cholita y sa la llevo, cuando se encontraban en la cima del cerro al llegar a su guarida noto algo familiar en el con la caveza y el cuello pelados por el agua hervida y el collar de plumas blancas era el joven enamorado.

El condor le ofrecia carne a la cholita que no comia por que esta esraba cruda el condor entomses al ver las fogatas de los hombres y como cocinaban esperaba que se fueran y rebolcava la carne en las cenisas, mientras la madre lloraba todos lod dias entonses se le aserco el leque leque que es un ave muy lista con patitas largas y pequeñito que al oir el problema de la señora decidio ayudarla pero antes le pidio un saco de mais tostado y charqui en pago una vez resivido esto se fue volando ese dia el condor despues de pelear con la cholita y ver a sus hijos que tenian pluman pero caditas humanas se fue volando y vio al leque leque en una pidra llorando desconsoladamente, que te pasa a ti por que lloras es que el fin del mundo esta cerca las montañas se ban a hundir, solo se va salvar quien se amarre a este enorme harbol le dijo elcondor aterrado le dijo que lo amarrara a el primero el leque leque con pena y sic dejar de llora lo amarro una vez amarrado el leque leque se fue bolando a la cueva y bajo a la cholita y por esto el condor no tiene plumas en caveza y el cuello y tiene su chalinita blanca y el leque leque solo sale de noche gritando leq leq leq leq burlandose del condor.

Cholitas En ‘bici’

Carrera. El sábado se corrió en El Alto, fue parte de los festejos por el aniversario de esa ciudad.

Fue una linda experiencia para ellas. No se trataba de los “héroes de la carretera” como el padre Eduardo Pérez les llama a los ciclistas que compiten en “su” Vuelta a Bolivia cada noviembre.  Eran cholitas, mujeres vestidas con pollera que compitieron en una singular carrera de bicicletas en conmemoración al mes aniversario de El Alto. Se inscribieron 114, muchas más que en la carrera de Fides, y trataron de hacer lo que por lo general hacen Óscar Soliz y Juan Cotumbra, los mejores ciclistas bolivianos hoy por hoy.
No eran ellos los que compitieron. Pero igual el público se apostó a ambos lados de las calles y avenidas para verlas pasar. Era todo un espectáculo. Mary Laura Huanca, oriunda de la comunidad Huaripujo de la provincia José Manuel Pando se adjudicó la primera Carrera de Bicicletas de Cholitas, evento que se llevó a cabo el sábado y que fue organizado por la Dirección de Promoción de Deportes del Gobierno Autónomo Municipal de El Alto y el banco FIE.
La avenida 6 de Marzo fue el principal escenario del evento en el que participaron cholitas desde 15 años hasta los 40 y más. No todas las inscritas pudieron competir. Unas dos decenas se quedaron en la partida porque no llegaban las bicicletas que les habían pedido prestadas a sus vecinos o amistades.
Entre ellas estaban Nora Callizaya de Achocalla y Silvia Calle, funcionaria de la Alcaldía alteña. “Ni modo, pero me siento emocionada porque vi por primera vez la equidad de género, ahora nos valoran como mujer de pollera”. Mary Laura, de 19 años de edad, llegó hace dos años a La Paz y cursa Sociales en la Escuela Superior de Formación de Maestros Tecnológico Humanístico de El Alto.
Ella comenzó a dominar la carrera desde el primer kilómetro e hizo prevalecer    su experiencia por haber competido en los Juegos Plurinacionales en la fase departamental. Llegó a la meta con un tiempo de 24 minutos y 25 segundos tras recorrer los 12 km y se ganó una vestimenta (manta, pollera y sombrero) y recibió para su barrio Villa Bolívar D, camino a Viacha, la construcción de un parque Infantil.
“Estoy feliz por ganar esta prueba, gracias a mi hermano René que me prestó su ‘bici’ montañera y además tuve el aliento de mis compañeros de estudio en la ruta, quienes me decían ‘estás ganado, la segunda está atrás, vamos, fuerza’”, comentó la vencedora, quien desde niña montaba la  bicicleta de su padre Marcelino para llegar desde su pueblo  de Achiri hasta Huaripujo.
La bajada “fue las más fácil” y llevadera porque no tenían que pedalear. En cambio, la subida estuvo dura. Además, tenían que darse modos para que sus polleras no se trabaran con los pedales o las cadenas de las “bicis”.
Fue segunda Beatriz Chura, quien llegó desde Tiwanaku. Salió a las 07.00 para estar puntual, trabaja como guía en el Centro Arqueológico y llegó al filo de la partida. Le ayudaron su esposo Luis Gutiérrez, que le prestó su bicicleta, y su hijo Cristian, que la alentó todo el tiempo. El tercer lugar fue para Virginia Quispe, de la zona Yunguyo, en el barrio Azurduy de Padilla, quien también tuvo el apoyo de su esposo Pedro y compitió con la bicicleta antigua de su papá Euloterio.
La señora Marta Mamani, de 40 años, dijo que a las 06.00 salió desde Senkata, ella es orureña  de San Pedro de Totora y corrió con su hermana Cristina, quien no pudo llegar a la meta debido al pinchazo de una llanta. Desde la localidad de De-saguadero llegaron en un taxi, cargadas de sus bicicletas, Marcela Chipana y Marcela Quispe, una de ellas dijo que fue bonito subirse a una bicicleta y correr: “Lo hice después de 15 años”.
No faltaron ciudadanas extranjeras que se vistieron como cholitas tarijeñas y corrieron, pero al final fueron descalificadas por no ser “de origen”. Ellas son la canadiense Alicia Buch, y las      estadounidenses Rebeca Pruich y Alison Ziegler, quienes trabajan y viven en El Alto en la institución Palabra Hecha Vida. Las tres se prestaron bicicletas montañeras, cascos y se fletaron la ropa chapaca. “Fue lindo compartir, porque en plena ruta una cholita me ayudó, ya que tres veces fallaron las cadenas. Felizmente  pude terminar”, dijo Alison.
El sábado fue diferente para todas ellas. El ciclismo escribió un nuevo capítulo. Y no eran Soliz ni Cotumba, sino las cholitas. La Razón / Eugenio Aduviri / La Paz

A cholita looks at her facebook

A cholita looks at her facebook page at a public internet shop in La Paz

A cholita (Andean woman) looks at her facebook page at a public internet shop in La Paz February, 2012

This publication was distributed in the washington post, in section TECHNOLOGY SCIENCE SOCIETY

A Cholita. Technically speaking

A Cholita. Technically speaking, they are the descendants of the Spanish and native South Americans back in the 18th century, and they wanted to distinguish themselves from the natives so they dressed like the Spanish women of the time, and for whatever reason, they never stopped dressing like that. But today, they mostly work as street vendors and, until recently, were the victim of discrimination and not allowed into universities. However, with the election of Bolivia's first indigenous President about 10 years ago - things have gotten better for the cholitas. And now they are mostly just known for how they dress (bowler hats, long full skirts, and bright, fringed shawls). And, I've been told that there are even Bolivian women who aren't technically cholitas (ethnically) but still choose to dress in the cholita fashion.

Cholitas Bailarinas con guardaespaldas en Bolivia



Las numerosas fiestas folclóricas de Bolivia, encabezadas en La Paz por la entrada del Jesús del Gran Poder, son más que una demostración de la rica cultura del país. Muestran, además, que los bolivianos son capaces de gastar todo el dinero que sea necesario en sus tradiciones. Hasta el punto de que algunas bailarinas desfilan tan enjoyadas que  llevan guardaespaldas.

El Gran Poder paceño, es un desfile en el que miles de bailarines y músicos circulan desde primera hora de la madrugada hasta entrado el domingo por las principales calles de la ciudad.

Según el antropólogo David Mendoza, esta festividad se remonta al siglo XVII, si bien no fue hasta 1927 cuando fraternidades folclóricas salieron a la calle para honrar al Jesús del Gran Poder con sus  tradicionales y folclóricos bailes.

Actualmente, son más de 30.000 personas las que salen a danzar. Dice la tradición que participar en esta fiesta durante tres años seguidos garantiza que se cumplan los deseos y, los paceños, se lo toman tan en serio que preparan esta entrada justo cuando termina la del año  anterior.

En el Gran Poder destaca, por encima de todo, la danza de la “morenada”, un baile que recuerda la llegada de esclavos negros a las ricas minas de Potosí y a las plantaciones de hoja de coca de La Paz.

Las cholitas, las típicas mujeres de pollera del Altiplano, son las más ostentosas de estas fraternidades. Si bien ocupan uno de los escalafones más bajos en cuanto a pobreza se refiere, tiran la casa por la ventana cuando a entradas folclóricas se refiere.

Su traje típico consiste en bombín, blusa, mantilla y pollera. Algunas de ellas, las más pudientes, aseguran que gastan casi 2.000 dólares en  la vestimenta.

Sólo en el juego de joyas, pendientes y dos broches, pueden gastarse entre 700 dólares, si se trata de orfebrerÌa bañada en plata, hasta los 10.000 dólares es oro puro.

Tal cantidad de dinero en metales preciosos, sin contar los que llevan casi biológicamente en sus dientes, hace que muchas de ellas decidan bailar con guardaespaldas por temor a los asaltantes, que están escondidos en las calles en el Gran Poder camuflados en las más de 300.000 personas  que salen a verlas.

Ser el baile más vistoso tiene sus consecuencias. Sólo las máscaras, hechas por maestros artesanos de lata comprada a chatarreros, cuestan 100 dólares cada una, tras un trabajo exclusivo de tres días.

A eso, se le suma la cuota de la agrupación, el alquiler del local de ensayos y el pago de la banda que acompaña en todo el recorrido de la entrada a la fraternidad, que puede llegar a costar más de 6.000  dólares. Sin duda, los bolivianos pagan un precio alto para seguir sus tradiciones y su folklore. EFE

Entrevista con SATUCA una cholita muy especial

Con un brillo especial en los ojos y con una sonrisa de oreja a oreja, esta singular cholita contagia su alegría con solo verla. Entrevistarla resulta difícil y hasta imposible de no emitir una carcajada a causa de la picardía que tienen sus respuestas. Satuca, nos relata que se divorció de Máximo Pozo, que ha viajado por el mundo, está sola y en la búsqueda de conquistar un corazón camba, aunque confesó que ya tiene fichado al periodista Enrique Salazar.

De vuelta a Santa Cruz...

S.: Sí, pues mamita, he traído un pedazo de occidente a oriente, lo que pasa es que me he divorciado y he dicho prefiero buscarme uno de allá del oriente para unir las dos mitades de mi Bolivia, yeaaa..., mei de casar con un cambita (risas)

¿Satuca ya es mamá?

S.: Tengo mi hijo, cabezón ha salido, no vas a decir (susurra), pero creo que es del Tinelli, yiaaaa, porque ¿qué otro cabezón hay mmm...? ¡Ah!, el Enrique Salazar (risas), pero no, no es de él, el Enrique que no se pierda, la oportunidad de agarrar chola (risas).

¿Dónde ha estado perdida todo este tiempo?

S.: Me he viajado por todo el mundo siempre, me yido a Estadus Unidos, como Wachinton, San Fracisco, Hiuston, Miami, en Sao Paulo, Brasil, en la Argentina, soy chola internacional, yiaaa... (risas).

Cine

"Voy a ser heroína multilingüe y pluricultural y en vez de manta voy a tener capa de murciélago tipo batichola", anunció Satuca. La película se estrenaría en 2012 y aseguró que los que la vean se reirán de principio a fin.

Cholita Paceña en hindustantimes

Bolivian cholitas (Andean women) from the Morenada group perform during the Gran Poder parade in La Paz.

Cholita Paceña en CHINADAYLY

Jacqueline Quispe, a participant in the "Senor del Gran Poder" (Lord of Great Power) festival tries on Chola's clothes in La Paz, June 6, 2011. The pagan celebration begins on June 18 and coincides with the Aymara indigenous new year. Believers parade down the streets of La Paz to celebrate the ethnic traditions of the city and compete to have the most extravagant costumes and songs.

Domitila Chungara entrega su vida a la democracia y fallece en Cochabamba

La legendaria dirigente de las amas de casa del centro minero Siglo XX, Domitila Chungara Barrios, falleció a la 01:30 de esta madrugada debido a complicaciones pulmonares y renales, que acabaron con su vida lentamente, en los cinco días de estar internada en el Hospital Viedma de Cochabamba. 
Según médicos de dicho nosocomio, la paciente padecía de deficiencias pulmonares y recibía hemodiálisis por insuficiencia renal crónica, como secuelas de las torturas y un sinfín de padecimientos durante la dictadura militar de Hugo Banzer Suárez y otros regímenes de fuerza.



Domitila Chungara Barrios es un símbolo de la lucha por la restitución de los derechos humanos y la democracia, ya que junto a sus compañeras, los sacerdotes Luis Espinal y Xavier Albó y otros dirigentes sindicales, en diciembre de 1978, con una prolongada huelga de hambre lograron arrancar a Bánzer una amnistía irrestricta, el retorno de dirigentes del exilio y la convocatoria a elecciones, previa renuncia del “tirano del septenio”.



Chungara que estaba internada en el hospital Viedma desde el pasado viernes 9, donde un respirador artificial le ayudaba a superar las deficiencias pulmonares, además de someterse a hemodiálisis por insuficiencia renal crónica.



Pese a los múltiples reconocimientos y nombramientos de diferentes presidentes e instituciones sindicales y municipales, a los que se suman las distinciones en otros países, “Domi” optó por internarse en una cama de la sala común del  Hospital Viedma, para no gozar de ningún privilegio, según explicaron sus hijos que se turnaban para acompañarla en su lucha por su vida.



Domitila Chungara Barrios, de 75 años, fue madre de siete hijos, y autora de dos libros testimoniales, “Si me permiten hablar” y “Aquí también Domitila” que tuvieron difusión universal, además de cuadernillos de capacitación sindical y política. Fundadora de la  Escuela Móvil de Formación Sindical que lleva su nombre y que trabajó en Quillacollo y Cochabamba.

Homanaje

El jueves 8 de marzo, en oportunidad del Día Internacional de la Mujer y la promulgación de la Ley por el Bicentenario de las Heroínas de la Coronilla, el gobernador Edmundo Novillo, rindió un homenaje respetuoso a Domitila Chungara, a quien admira "por la claridad de sus ideales y porque nunca claudicó".



La autoridad, la recordó por su huelga de hambre junto a otros líderes de esa época, que posibilitó el retorno de la democracia y la renuncia del presidente Hugo Banzer, además de su lucha, que contribuyó a pasar de un estado neoliberal al Estado Plurinacional. 



Chungara también fue candidata a la jefatura de Estado junto al dirigente campesino Casiano Amurrio, durante el azaroso proceso por consolidar la democracia boliviana.
//HFS//

La chola y la identidad cultural paceña



Rolando Rodríguez Quenta
Cuando un extranjero llega a La Paz, su primera sensación de admiración es causada por el paisaje de la ciudad, luego al recorrer sus calles queda asombrado al observar a la gente y sus costumbres, que según algunos turistas son raras.
Aunque extraños para los extranjeros, la ch’alla, el sullu de llama entre otros, son elementos esenciales de la cultura aymara, así como la chola es parte principal de la cultura paceña. Sobre este personaje varios libros han sido escritos, algunos hablan de su historia, otros sobre su vestimenta, la misma que le da un carácter distintivo y además define su identidad económica y social.
Según el historiador Fernando Cajías, su vestimenta es predominantemente mestiza, ya que su pollera y el axu que viste son una adaptación de la pollera española del Siglo XVIII. El sombrero es la prenda que distingue a la chola según el departamento. En un principio, tenía cierto parecido a las monteras tradicionales españolas, luego fue cambiada por el sombrero guayaquil, más tarde se adoptó el sombrero borsalino que tiene origen italiano.
La enagua o “manqancha” es una prenda original de la región altiplánica. Acerca de la manta, llijlla y mantilla su origen es español, sin embargo el topo que sostiene la manta es un elemento que aparece incluso en las cualturas prehispánicas. Al hablar sobre algo que distinga a la chola, el historiador nos dice que es su peinado, ya que cada chola lleva cabello trenzado sostenido por las “tullmas”.
Buscando referencias acerca del origen de la palabra “chola”, nos remitimos al escritor paceño Antonio Paredes Candia. En su libro “La Chola Boliviana” afirma que este término tiene sus orígenes en la colonia y que procede del vocablo aymara “chhulo”, denominativo para los mestizos que no eran ni españoles ni indios. Así los nativos llamaban chulo a los mestizos, y los españoles, al no poder pronunciar esa palabra aymara, la castellanizaron a cholo, con su equivalente femenino, “chola”.
En los siglos pasados las mujeres criollas o españolas, las que disfrutaban de un alto ingreso económico, eran las que vestían como chola. A partir de 1952, se masificó el uso de la pollera entre los migrantes aymaras hasta adquirir y transformarse en un símbolo de identidad con lo popular y mestizo.
A pesar del tiempo transcurrido y los cambios acaecidos es nuestra sociedad, la Chola es un personaje importante dentro de la cultura boliviana y es un símbolo de la identidad cultural paceña, por ello es muy importante para los que gustan del turismo cultural. Si usted está interesado en el tema, visite el Paseo Marina Nuñez Del Prado, aquí encontrará obras de Antonio Paredes Candia y otros autores, que escribieron acerca de las tradiciones paceñas y este personaje.

Marcia López, la cholita billarista

La billarista terminó en el cuarto lugar del selectivo de El Alto. Es una de las mejores deportistas del nacional de bola nueve.

Tímida, bajita y algo nerviosa se vio a Marcia López en el inicio del nacional de billar, bola nueve, que se disputa en La Paz, pero lo que más llamó la atención es que se trata de una mujer de pollera, quien brilla en la disciplina.

La figura de la billarista no pasó desapercibida en la primera jornada y más de una persona se preguntó de quién se trataba.

Cuando algún reportero se le hacercó para hacerle una nota, las mejillas de Marcia sonrojaron al ver la grabadora y se tranquilizó al ver la libreta de apuntes “es que tengo miedo hablar en la grabadora”, asegura.

Poco a poco se tranquiliza y cuenta que inició su camino en el billar hace un año, cuando su esposo, Leonardo, la llevó a jugar algunas partidas en los billares de El Alto, todo por distracción.

La afición por el deporte, según cuenta la deportista, creció cuando uno de los sobrinos de su esposo compró algunas mesas y abrió un salón de juegos.

“Vamos me decía, no nos va a cobrar nada me decía”, afirma la billarista.

“Lo primero que aprendí a jugar fue bola ocho, conozco mejor las reglas”, agrega la deportista mientras sostiene a hija menor.

El evento en el que compite es el primero de su carrera y también llegó por el empuje de su esposo, quien en todo momento la apoya para que salga adelante.

“Todo el tiempo practico con él, a veces yo le gano”, mensiona.

Mientras tanto, Javier Gutiérrez, presidente de la asociación alteña destaca la participación de la deportista, “porque se entrenó en mesas que no son oficiales y terminó cuarta en el selectivo”.

Ficha tecnica 

Nombre completo Marcia Lili López Kantuta.

Lugar y fecha de nacimiento La Paz (Caranavi), 9 de marzo de 1988.
 
Familia Leonardo (esposo); Esmeralda y Karem (hijas). Pagina siete

Mamani Mamani pinta mantas de Gran Poder por $us 2.000

El artista realiza diseños exclusivos para la fiesta paceña

Para este año, el pintor prepara nuevas figuras que serán bordadas en la vestimenta de las cholas y en las matracas que se lucen en la danza de la morenada.

Roberto Mamani Mamani está orgulloso de que sus lienzos adornen paredes de casas lujosas y que también se aprecien en la vestimenta de las cholas en la entrada del Gran Poder. Pero lucir una obra original del artista es un verdadero lujo. “Una manta pintada cuesta igual que un cuadro, unos 2.000 dólares”, dice.

Desde hace tres años plasma su arte en la ropa de la fraternidad de la morenada Catedráticos del Gran Poder. Cada gestión lanza diseños exclusivos, que son bordados en las mantas y polleras de las danzarinas.

“Es un orgullo que una cholita luzca una de mis obras en su manta”, dice el artista, para quien la fiesta del Gran Poder es la ocasión perfecta para mostrar su estilo basado en la cosmovisión andina y los colores vivos.

Mamani Mamani piensa que el hecho de participar en fiestas populares desmitifica aquella idea de que para apreciar una obra de arte la gente tiene que visitar un museo.

“Unas señoras me pidieron mantas con diseños especiales y no les importó que cuesten igual que un cuadro”, cuenta. Luego sonríe y dice: “Y lo hice. Se trata de pedidos muy especiales”.

Las bailarinas que no pueden darse el lujo de vestir una obra original de Mamani Mamani se conforman con la copia del lienzo bordada en su manta. “Una vez han pedido que pinte una manta para Puerto Acosta y que esté inspirada en la historia de la danza del auki auki”, relata, dejando en claro que a través de su arte busca plasmar la historia del mundo andino.

Con esa filosofía, Mamani Mamani causó sensación en la entrada del Gran Poder de 2009, cuando imágenes del Illimani, los niños coca, las awichas, el sol y otras plasmadas en la indumentaria de Los Catedráticos sorprendieron a los espectadores.

“La primera vez que sacamos los diseños en las mantas ganamos el primer premio. Ésa fue una innovación única, que el arte se incorpore en una expresión cultural”. Pero esta innovación supuso además imponer una moda en la ropa de chola, que causó sensación en La Paz. Incluso antes de su estreno, en el mercado local ya se vendían prendas con réplicas de sus dibujos.

“Muchos dicen: ‘Mamani Mamani, no es un artista, es un comerciante’, pero lo cierto es que detrás de todo hay una propuesta cultural, de colores y de ritualidades”, finaliza. Pagina siete

 

Mantas bordadas que deslumbran

Moda Bordadores, telas, diseños, macramé y muchos detalles rodean a las tradicionales mantas de la chola paceña.

La enorme variedad de diseños y estilos de las bellísimas mantas de la chola paceña cada vez asombran más. Una muestra de esta gran variedad y sus hermosos diseños se aprecia en las tiendas de la zona de la Max Paredes, en inmediaciones de la plaza Marcelo Quiroga Santa Cruz.

Una de las artesanas dedicadas a este oficio es Roxana Quispe, que trabaja en la elaboración de mantas desde hace 20 años. Ella, con sus años de experiencia, explica, paso por paso, el proceso de fabricación de una manta.

La tela

Ésta tiene diferentes procedencias y costos. Desde la más costosa que es la de vicuña original, de 50 dólares, hasta las más económicas, de telas sintéticas, de 60 bolivianos.

Sin embargo, la variedad de telas es amplia. Está, por ejemplo, la lanilla, “el kipiur” y la seda de procedencia china, entre muchas otras.

Cada manta, explica Quispe, tiene una dimensión de 60 por 180 cm. Ella la compra y la corta, para después entregarla al bordador.

El bordado

Esta labor tarda por lo menos un día, un trabajo que se realiza en máquina. El bordado a mano es más costoso, tarda por lo menos tres días, pero es menos frecuente. Si el cliente lo necesita en el día, el costo de la manta se duplica.

Quispe explica que los diseños de las mantas son creados por los mismos bordadores. Por lo general, los clientes son quienes explican a los “manteros” el tema que les gustaría para sus mantas. Después, son los manteros quienes les proponen una serie de diseños sobre el tema, de los cuales el cliente elige uno.

La mayor cantidad de bordadores de mantas o manteros es de Viacha. Esta ciudad aglomera una gran cantidad de trabajadores de este rubro. Quispe explica que los bordadores cobran 45 bolivianos por manta. Después de bordada, la tela se plancha cuidadosamente para fijar el diseño.

Macramé

La tela bordada llega a la ciudad de La Paz, donde se realiza trabajo de macramé, que es el tejido que rodea la manta y acaba en los hermosos flecos que la adornan.

El macramé consiste en hacer nudos hasta formar una especie de tejido. El de las mantas se hace con cintas de colores de, más o menos, de un centímetro de grosor. Este tejido tiene 12 cm de ancho.

La elaboración del macramé, según cuenta Quispe, dura también un día y es un trabajo de paciencia y cuidado.

Finalmente, se empareja el largo de los flecos, y la manta está lista para su venta.

Las mantas

Los costos de las mantas van de los 800 bolivianos, para las más costosas, a las más económicas que pueden ser adquiridas por 120 bolivianos.

De mayo a septiembre es la época del año de mayor venta de mantas. Pero son las grandes fiestas como el Gran Poder, Carnaval y la festividad de Urkupiña en las que se vende una gran cantidad de mantas. Generalmente, se cubre pedidos de entre 60 a 80 mantas por comparsa.

“También, agosto es un buen mes”, comenta por su parte Zenobia Jiménez, vendedora de mantas, porque –argumenta- generalmente las fiestas de los pueblos son en ese mes y delegados de los pueblos vienen a comprarlas hasta La Paz.

Hace un año Jiménez fue a Brasil llevando 200 mantas para el 6 de agosto. “La exportación a Brasil es muy buena”, dice. Este año ha recibido un pedido similar para Argentina. “Me han dicho que las quieren con Illimanis”, resalta esta artista de las mantas.

Brasil y Argentina son los dos países a los que se exporta la mayor cantidad de mantas.

Moda

Las mantas que están de moda son las de lanilla, tela pesada y opaca que resalta por su elegancia y hermosos colores, y la manta conocida como “kipiur”, de tela delgada, casi transparente, también con colores brillantes y diseños floreados.

Sin embargo, es la fastuosa entrada del Gran Poder la que impone la moda para el resto del año. Las guías son las que llevan los nuevos modelos, y después éstos salen a la venta.

Las mantas para novias también se han vendido mucho este año. “Es que es año par”, dice Jiménez, dando a entender la preferencia de las parejas para unirse en estos años. Las novias eligen diseños diferentes para lucirlos el día de su boda.
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“Estoy orgullosa de ser chola”

Desde niña, Lidia Chávez, conductora del programa La Wislla Popular emitido por RTP, decidió vestirse de chola. “Siempre he vestido pollera y nunca he pensado cambiar eso”, cuenta.

En 1997, la vida de Chávez dio un giro inesperado. Fue elegida Miss cholita El Alto y entonces recibió una invitación para incursionar en la televisión. Su debut fue en canal 24, en el programa De cara al Pueblo. Luego, Chávez recibió la propuesta de trabajar en el programa folklórico Raíces, en el mismo medio de comunicación.

“Cuando salí elegida cholita alteña se me abrieron muchas puertas como modelo y conductora de televisión”, dice Chávez. Reconoce que como comienzo no fue nada fácil, pero ella se esforzó cada día para mejorar. ”Querer es poder y la fuerza de voluntad es muy importante”.

En 1999, Chávez se incorporó al programa folklórico Los Principales, en el canal RTP. “Yo fui la primera cholita Principal, mucha gente me identifica por eso, ahora soy simplemente Lidia”, comenta.

En ese programa estuvo cinco años, pero no pudo despedirse del público. “Había problemas personales y dije basta”, cuenta Chávez, quien nunca se dio por vencida.

Por eso egresó de la carrera la comunicación social de la UMSA y ahora está preparando su tesis de grado.

Chávez también incursionó en otros medios como la radio y la prensa. Trabajó en el semanario folklórico en el periórico Extra.

Ella cree que todavía le falta un camino por recorrer. “Tengo muchos proyectos que cumplir”, dice. Para Chávez, que más mujeres de pollera estén en los medios de comunicación es el reflejo de que ellas nunca se rinden.

Auto perfil
Vida Nació un 12 de diciembre en la ciudad de La Paz.

Familia “Tengo una hija de cinco años y es la razón de seguir luchando en la vida”.

Objetivos “Ahora tengo como meta terminar mi tesis y sacar el título”.

Gustos “Me encanta bailar morenada. Es otra de mis grandes pasiones”. Pagina siete

“Durante 57 años he vivido del teatro en nuestro país”


Agar Delós es una mujer “brillante”. Es la reina de su hogar y también del teatro nacional. “Me gusta jugar y atender a mis nietos. Una nunca descansa”, dice.

En su caso eso es cierto, la actriz tiene una trayectoria de más de 57 años y cree que todavía le faltan muchas cosas por hacer en su carrera artística.

Su nombre completo es Agar Antequera de Murillo. El nombre artístico se lo debe al escritor y actor Raúl Salmón, quien también descubrió su talento.

“Si no puedes, eso quiere decir que no sirves para esto”, le dijo Salmón. Esas palabras le cambiaron la vida y la impulsaron a pararse en un escenario.

Delós tan sólo tenía 14 años, pero sabía que debía ganarle al miedo y al destino. “No sé si fue por casualidad, pero desde niña deseaba estar en un escenario y actuar”, cuenta. Entonces, en 1953, sacó fuerzas e interpretó a su primer personaje: una empleada doméstica.

“Tienes madera de actriz y jamás faltarás en mis obras”, le dijo Salmón. Ésa fue la frase que la motivó a dedicarse por completo al teatro. Ella considera al escritor como un padre y mentor. No se imagina su vida artística sin su apoyo.

Las polleras

Para Delós una de sus actuaciones más satisfactorias es interpretar a la chola. Al principio no fue fácil, pero no por ella, sino por su familia. “Recuerdo que mi abuela se enteró y me dijo que era una vergüenza que actuara de una mujer de pollera”, cuenta.

Pero la actriz sentía que con ese personaje podía cambiar la mentalidad de la sociedad. Incluso cree que los actores no debería ridiculizar a la chola.

“Como actriz he respetado ese personaje. Lo he mostrado como un ser humano real que expresa sentimientos y emociones. He tenido cuidado de no sobreactuar, porque eso es como desfigurar a un personaje y hacerlo ridículo”, confiesa.

Para ella, lucir las trenzas y vestir la pollera y la manta son motivo de orgullo. En cada una de sus actuaciones intenta mostrar “a la mujer trabajadora y digna que es la chola”.

“Durante toda mi carrera he entendido que el hecho de ser chola debe ser un motivo de orgullo, no de vergüenza”, dice.

El criticado teatro popular

“Nunca me he sentido discriminada por hacer teatro popular”, señala Delós. Explica que el teatro social, impulsado por Raúl Salmón, busca contribuir a la sociedad y tratar sus problemáticas de la realidad.

“Salmón hacía un teatro popular muy positivo; lo que a algunas personas no les gustaba eran sus cholas”, confiesa la actriz. Pero cree que los tiempos han cambiado esa mentalidad.

Aunque también es crítica con las nuevas generaciones de actores. “Ahora, el teatro es bajo en calidad, tal vez debido a que hay mucha improvisación y al perder calidad el público se reduce”.

Vivir del teatro en Bolivia

Delós nunca se queja de la profesión que ha elegido. “He podido vivir haciendo teatro”, revela. Es difícil, pero para ella, la pasión y amor por los escenarios justifican todo sacrificio.

A pesar de dedicar su vida al teatro, Delós dividía su tiempo para atender a sus seis hijos y esposo. No fue fácil. “A veces se enfermaban y yo tenía una presentación”, dice. En el transcurso de los años, la actriz ha encontrado el equilibrio, y continúa cosechando éxitos en su carrera, y ahora también cuida con devoción a sus seis nietos.

Trayectoria de la actriz y madre
Nació en 1937. Fue el dramaturgo boliviano Raúl Salmón quien le puso su nombre artístico por su parecido con la actriz argentina Ana María Delós.

Debutó en teatro con Los hijos del alcohol, bajo la dirección de Raúl Salmón. Participó en muchas obras de teatro del “teatro social” y el teatro clásico.

Trabajó en la serie televisiva La niña de sus ojos, de Antonio Díaz Villamil, y en películas como Para recibir el canto de los pájaros, de Jorge Sanjinés y Escríbeme postales a Copacabana. Pagina Siete
Su tono de celular es una canción de la agrupación los Kjarkas. Es folklorista desde sus 13 años de edad, ahora tiene diez años más y está cursando el último año de la carrera de ingeniería comercial en la Universidad del Valle (Univalle).

Gabriela Quisbert asumió el año pasado la responsabilidad de ser pasante de una de las fraternidades más reconocidas y numerosas de la entrada del Señor Jesús del Gran Poder: morenada Los Fanáticos.

“Me siento orgullosa de ser la pasante más joven de toda la fiesta del Señor Jesús del Gran Poder, pues sólo se conoce que hay una pareja de hermanos que son pasantes en la entrada folklórica de la 16 de julio de El Alto, pero ella es mucho mayor que yo”, dice Quisbert, mientras sonríe y contesta una llamada en su moderno teléfono celular.

Es soltera

Quisbert es pasante de la fraternidad junto a su hermano mayor de 33 años, este hecho rompe con las tradiciones, pues generalmente y como manda la costumbre los pasantes deben ser un matrimonio, y mucho mejor si tienen hijos. “Los pasantes siempre son una pareja de casados, nunca se ha visto una pareja de hermanos que asuman esta responsabilidad, en realidad pocas veces se ha dado esto, pero me siento muy orgullosa de haber sido nombrada como pasante”, comentó Quisbert.

Actualmente está cursando el último año de su carrera y sus compañeros universitarios le dan todo su apoyo, es más, la acompañan a las actividades que desarrolla como pasante, como las recepciones o fiestas.

Folklorista desde sus 13 años

Se declara folklorista desde sus 13 años, pues indica que desde sus años de colegiala le gusta bailar música folklórica.

“Todos mis amigos y compañeros de la universidad saben que me gusta el folklore desde que estaba en colegio”, cuenta la pasante.

Su pasión por la música típica la llevó a convertirse en radialista, pues desde el 5 de diciembre del año pasado conduce el programa musical La Hora de los Fanáticos, que se transmite por la radio Taypi, de 12:00 a 13:00, todos los días.

Lo hace sin recibir ningún tipo de remuneración y cuenta que ya tiene un importante número de seguidores, pues recibe varias llamadas diariamente.

Cumple costumbres

Despreciar un vaso de cerveza en una recepción de la fiesta del Gran Poder es una ofensa. Quisbert no consumía bebidas alcohólicas hasta antes de asumir las responsabilidades con su fraternidad.

“Tuve que aprender a tomar un vasito de cerveza este año, pues porque si uno les rechaza a los fraternos, ellos se molestan y se ofenden y después hablan”, comenta la joven.

Aunque Gabriela no utiliza pollera, baila de chola en la entrada y se siente orgullosa de hacerlo.

“En la entrada llevo las joyitas de mi mamá, como la rama, el ramillete, los anillos, la cadena y pulsera, además del sombrero borsalino , que ya no existe y ni se comercializa”, explica la joven folklorista.

Según su hermano mayor, Nelson Quisbert, la joven pareja de hermanos pondrá más de 40.000 dólares para las diferentes actividades que realizará la fraternidad.

La entrada folklórica
Fraternidades Un total de 63 agrupaciones participarán en la entrada.

Morenadas Las morenadas que participan son 13 y las más grandes sobrepasan los 1.000 integrantes.

Norma Los grupos folklóricos pueden tener dos bandas como máximo.

Baños La Alcaldía pondrá en lugares estratégico baños sólo para varones.


Lo más destacado
Pasante Aceptó ser pasante a sus 22 años, lo hizo por tradición familiar, pues sus padres también fueron pasantes.

Estudios Actualmente está cursando en la Univalle el último año de la carrera de ingeniería comercial.

Fraternidad Es pasante de la morenada Los Fanáticos, una de las más numerosas de la entrada.

Joven Es la pasante más joven de la festividad del Gran Poder y lo hace junto a su hermano mayor, pues es soltera.

Tradición Según Quisbert, al aceptar ser pasante junto a su hermano rompieron con lo que manda la tradición, pues éstos deben ser una pareja de esposos.

Radialista Es radialista desde el año pasado, pues conduce el programa musical La Hora de los Fanáticos, en la radio Taypi.

Compañeros La joven dice que sus compañeros de la universidad la apoyan en las actividades que realiza, pues saben que es folklorista desde sus 13 años.

Monto Ella, junto a su hermano, pondrán más de 40.000 dólares para las actividades de la fraternidad. Según indica Quisbert, su padre se dedicaba a la minería en la región yungueña de Tipuani. Pagina Siete

“Bailar en el Gran Poder es mi pasión”

Desde hace un mes, Janeth Mollinedo está ajetreada. Divide su tiempo entre sus dos pasiones: hacer televisión y bailar morenada en la festividad del Gran Poder.

“Bailo 10 años por fe al Señor Jesús del Gran Poder, que me bendice con este trabajo”, comenta Mollinedo, conductora del programa especializado en folklore Los Principales, transmitido por Radio Televisión Popular (RTP).

Mollinedo baila morenada en la fraternidad Los Fanáticos y dice orgullosa que viene de una familia de folkloristas. Incluso el próximo año uno de sus primos será el preste mayor de la festividad del Gran Poder.

“Mi familia está orgullosa que sea la cholita principal”, dice la conductora, quien ingresó en el mundo de la televisión en 2005 en Los Principales. Recuerda que el fundador del programa, Fernando Espinoza, la invitó y ella aceptó el desafío.

No fue tan difícil acostumbrarse a las cámaras, porque ya había trabajado como modelo de trajes de chola paceña y además participó en algunos videos de las fraternidades de morenada.

“Es un orgullo lucir la ropa de chola”, señala, por eso en su programa luce trajes hechos por diseñadores y cambia uno todos los días. Combina desde la blusa hasta los zapatos. Incluso algunos diseñados la eligen para que vista sus trajes. “Hay una moda en los colores, las telas, hay que estar pediente”, comenta, pero a pesar de confesar que cuida mucho su imagen, prefiere no usar mucho maquillaje. “Es necesario un poco para la televisión, pero prefiero ser sencilla”, dice.

De lunes a viernes, Mollinedo llega una media hora antes del programa para arreglar cualquier detalle y recibir a los invitados. Sin embargo, los fines de semana también trabaja y sale a cubrir unas cuatro o cinco recepciones sociales de las fraternidades del Gran Poder. “Es un ajetreo, pero hacemos todo lo posible por no fallar a la gente que nos invita a sus fiestas”, comenta.

En los dos últimos meses reciben unas 20 invitaciones por días para hacer coberturas, aunque, según Mollinedo, los preparativos de la fiesta del Gran Poder comienzan desde noviembre.

Desde esa fecha se encargan de cubrir las recepciones, ensayos, fiestas y todas las actividades de la festividad. “Todo se hace en equipo y por eso somos uno de los mejores programas”, comenta Mollinedo, quien cuenta que este sábado hará cobertura de la entrada hasta el mediodía y luego se cambiará para incorporarse en su fraternidad, porque bailar morenada es una de sus grandes pasiones.

Auto perfil
Vida Janeth Mollinedo estudió en el colegio Holanda y nació en la ciudad La Paz.
Personalidad “Soy una persona sencilla y humilde. Nunca me alzaba por trabajar en la televisión”.
Familia “Lo que más me gusta hacer en la vida es compartir con mis familiares y amigos. También me encanta bailar morenada”. Pagina siete

Living on Informality: The Struggles of La Paz Women Street Vendors

This documentary provides a window into the day to day struggles of women street vendors in La Paz, Bolivia.
Este documental ofrece una ventana a la lucha día a día de las mujeres vendedoras ambulantes en La Paz, Bolivia.

The traditional and the non-traditional of the Chola’s outfit

The outfit is the most important symbol of identity that characterizes the chola clothes in Bolivia.
By: Walter Sánchez
Instituto Investigaciones Antropológicas
UMSS
Spanish women with Polleras and fringed shawl (La esfera, Nº 125, 1916)
Photo: Walter Sánchez 

Four garments of their outfit are the most distinctive and considered as “typical”: the hat, the mantilla or fringed shawl, the skirt and the shoes. But is this outfit truly typical or is it imported? In nowadays Bolivia, many dichotomies are “in” such as: modern/ traditional, cambas / collas, indigenous/nonindigenous, right/left; oligarchs/plebeians. In this same perspective the plurality between the “self” vs. the “alien” eliminates the dynamics of cultural interactions within the Bolivian society and shows not only a clumsy thinking, but also shows how dangerous to simplify the reality could be instead of starting to understand the complexity of cultural processes to promote or build a sense of identity.
If we start with the hat, you could say that it is a borsalino worn by English men in the late nineteenth century introduced in Bolivia around 1910.This fleece bowler hat, imported by local business houses and made in American, Italian and German factories began to become fashionable amongst chola women of La Paz since 1920; mainly the white hats, and according to oral tradition, it was a mistake since the first hats were imported for men that belonged to La Paz elite. The blanket is a garment similar to the “fringed shawl”. It was popular in Spain during the eighteenth, nineteenth and twentieth centuries. In an article written by Joseph M. Salverría and published in the Esfera (Spain, Year III, No. 125, 1916) magazine, sold in stores in La Paz and Cochabamba, highlights that this blanket worn by women in that country was considered a typical garment, but then he questions this affirmation saying: “Is this fine crepe shawl that we take for granted that is typical from here exactly a garment from Spain? “

Chola Paceña with Pollera and high tops shoes, Beginning of nineteen century.
Photo: Max T. Vargas
Making a historical overview of the same notes he writes: “In Venice, as soon as the curious impatience led me to walk those charmed streets, I was suddenly stunned; a pretty Venetian slender woman was wearing around her body a tight black shawl with floating and graceful fringes, as she was a woman from Valencia- Seville or Madrid. Many young Venetian women crossed in front of my eyes, wearing identical shawls; shawls that were completely identical to those in Spain.
In that case, what opinions do we have concerning originality? The truth is that people communicate with each other much more than we think. The people pass on ideas, feelings, and religion thoughts in the same way they pass on fashion and clothing styles.
The truth is that people communicate with each other much more than we think. The people pass on ideas, feelings, and religion thoughts in the same way they passes on fashion and clothing styles.
Generally, what we think is a regional creation, is no more than a regression or a standstill of outfits and shapes that were once used by distinguished and elegant people. The lower classes accepted the outfits of the rich people with a rough and late resistance, but once they have accepted them, they don’t leave them easily. We have taken the crepe shawls until we Hispanicize them”.
Although in Bolivia it is introduced as a Hispanic garment, its previous precedents came from a doubtful European origin.
The introduction of the skirt (pollera) as a garment, takes place around the eighteenth and nineteenth centuries, however the model of the current Chola skirt is the result of the influence of young Spanish women fashion during the first decade of the twentieth century. This Hispanic skirt had horizontal pleats and was a part of the outfit together with the “fringed shawl” which consolidates as an emblem for the chola identity during that decade.
High heeled women’s shoes, high tops or not, are also the results of the Spanish fashion in the early twentieth century. This type of shoes was so popular in Spain that big factories like “Calzados La Imperial”- that owned many factories across Madrid, Bilbao, San Sebastian, y Leon- provided several models worked in leather and patent leather that were exported to America arriving, without a doubt in Bolivia.
At the present, these four garments, products of various influences and adoptions in different historical moments, are considered emblems of “own” and “traditional” identity of chola women.
Massive circulation magazines as the already mentioned above: La Esfera. Ilustración Mundial includes not only shoes advertising -that influenced the local shoemakers, mainly from the city of La Paz- but emphasized the distinction that shoes gave to women. The impact of this shoe archetype is so big that in 1920, important shoe factories of this city began to produce them. We should note that if in the first instance women from the elite use them, very soon is the young chola that uses them.

Advertising (La Esfera Nº 125. 1916.)
Photo: Walter Sánchez
At the present, these four garments, products of various influences and adoptions in different historical moments, are considered emblems of “own” and “traditional” identity “of chola women. A non-essentialist view of these costumes shows the great capacity of urban mestizo women (cholas) to reinterpret and convert external elements to their repertoire into emblems of cultural identity. This puts into evidence, the changeability of these women that constantly cross cultural boundaries without problems, and adapting foreign elements and give them their own sensibility to incorporate and live this “modernity”, and at the same time invent and assume an own and new “tradition”. All in all: being postmodern before post modernism arrives.

“La Chola paceña, un aspecto de la dinámica del mestizaje urbano”


Gonzalo Iñiguez Vaca Guzmán
El tema del mestizaje hispanoamericano ha sido poco estudiado y profundizado sobre todo en nuestro medio, a pesar de ser uno de los factores fundamentales y de vital impor- tancia para una mayor comprensión sobre la conformación de nuestra sociedad  boliviana con todos sus componentes de: pluriculturalidad, interculturalidad y etnicidad, pudiéndose así acercarse a un mejor conocimiento sobre de los procesos sociales, históricos  y políticos que se han venido dando especialmente a partir de nuestro período republicano, ya que se trata de un tema de gran vigencia y  actualidad sobre todo en este período de cambio. 
Dentro de este amplio espectro socio cultural que presenta esta interesantísima temática, existen variadas y complejas líneas de investigación desde las cuales se puede abordar un estudio más completo y sin tabúes  sobre el punto.
La presente ponencia, está basada en los estudios realizados en torno al ultimo libro de mi  autoría bajo el título: La Chola paceña, su dinámica social”, en el cual analizamos a este personaje desde su punto de vista histórico social partiendo de la colonia hasta nuestros días, lo que sin lugar a dudas  también es parte fundamental de la historia e identidad sociocultural de la ciudad de Nuestra Señora de La Paz a partir de la llegada de los españoles comandados por Don Alonso de Mendoza en octubre de 1548 a estos lares. 
Desde esta óptica, se pueden sacar algunas  aproximaciones a diversos aspectos sobre el complejo tema de la “mestización”,  basándonos en varios puntos de vista, tales como: los históricos, políticos, sociales, psicológicos, de género, prestigio social, ritos de paso, resistencia, moda y otros.
Dentro de un análisis puramente histórico-social, la Chola Paca de la clase alta llamada “decente”, es una mestiza biológico-cultural de la urbe, que asciende en la escala social por atributos propios y su interesante dinámica social;  al respecto, el viajero francés del siglo XIX Thovar, llegado a La Paz en 1891 la consag con las siguientes palabras: “... La Chola es la elegante del país, amable, sonriente, su naturaleza es un poco salvaje, se inquieta ante lo desconocido, es la verdadera hija de los andes “. Es decir que el personaje de nuestro estudio, se irá convirtiendo en un personaje importante de la urbe paceña ya que era  también económicamente poderosa, factor que en ciertos momentos la hace enrolarse en las clases altas criollas, como por ejemplo: el General Pando se casa con una chola decente, lo mismo que el ilustre intelectual Franz Tamayo, además de otras personalidades de nuestra clase burguesa. Debemos anotar al respecto, que varias encumbradas familias paceñas actuales descienden de este proceso de mestización y generalmente lo ocultan o tratan de minimizarlo y hasta discriminar debido a  prejuicios, problemas de desarraigo y negación  de su identidad.



















 
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